DEJAD VUESTROS COMENTARIOS

 

LEER COMENTARIOS

 

 

 

 

 

 

 

UN MAESTRO:

 

BILLY WILDER.

 

!!Nobody is perfect!!

Creo que nada mejor que buscar entre sus palabras, para conocer mejor al hombre, el escritor que comenzó siendo gigoló en el año 1926 en los hoteles Eden y Adlon de Viena, el renombrado director de cine, el coleccionista de obras de arte, el creador de estrellas, el que también en esos años publicaba con ayuda de personalidades de la alta aristocracia, sus historias de amor y desamor en el diario Die Buhne de Viena, porque creo que, tanto el uno como el otro....

!!Nobody is perfect!!

 De aquellos años es la frase de su íntimo amigo Walter Reisch:

"El hotel Eden era un centro de reunión internacional, para la gente del cine. Uno tenía que mostrar modales impecables. De ese modo conseguías cenar, unas copas, un cigarro, contactos y tener un salario".

También opinaba así de Wilder:

" Es creativo, perfeccionista y con un mordaz sentido de la ironía, para él la cámara no era solo un dispositivo óptico, sino una extensión de sus sentidos y su mente"

No me cabe duda de que Billy se iba abriendo paso como hubiera hecho cualquiera, utilizando todos los argumentos posibles, ello nos demuestra la importancia que el maestro le daba a sus escritos o lo que es lo mismo, lo que tuvo que hacer para conseguir un lugar en el sol.....

Sobre su humor e inocencia dice mucho esta anécdota a la que él mismo se ha referido en repetidas ocasiones. Cuenta Wilder que siendo adolescente su padre le dijo que no debería masturbarse mas de 50 veces, porque a partir de entonces moriría. Fué tanto lo que aquello le impactó, que cuando llevaba 49 masturbaciones comenzó a despedirse de todos: amigos, familiares, etc.etc. hasta que se dió cuenta. Aquellas 50 veces se le sumarían para siempre a lo largo de su vida otras muchas mas, llegando a decir:

" Es la forma perfecta de hacerlo, nadie te exige, te coarta, ni influyen colores, ni ropas, ni nada, solo eres tú frente a frente con el mayor y mas rápido de los placeres. Deberían patentarlo".

"Nunca me retiraré. Tendrán que quitarme la cámara para que deje de hacer películas. Moriré haciendo películas. Renoir pintaba incluso cuando tenían que atarle un pincel a los dedos artríticos. De todos modos, Renoir no pintaba con los dedos, pintaba con la polla, como dijo una vez. Así es como se hacen las películas, con la polla, a menos que seas Lina Wertmuller, y no me sorprendería que ella tuviera polla."

Francamente es una simple frase, un pequeño juego de palabras y define a la perfección la acidez, el ingenio y el humor agrio de uno de los hombres mas brillantes de cuantos han poblado el firmamento de los habitantes de ese pueblo llamado !!CINE!!....Al leerla e ir hojeando una de sus muchas biografías, esa frase ha conmovido mis cimientos, ha hecho que otros artículos los deje para mejor ocasión e intente desarrollar un modesto homenaje "personal" hacia un autentico monstruo de las letras y de la dirección. De esta forma quiero unirme a los cientos de hombres y mujeres que un día tuvieron el privilegio de sentir que Wilder suena como nuestro al pronunciarlo y que Billy es el amigo entrañable, el invitado de piedra que nos ha dado los mejores momentos de nuestra vida.

Sus frases son como golpe de efecto y leyéndolas una y otra vez, uno se da cuenta de que está ante un hombre extraordinario donde los haya, al que le podemos aplicar la palabra genio.

"Antes no era tan difícil como ahora. En Paramount, donde pasé dieciocho años, tenían contratados ciento cuatro guionistas. Cada jueves, yo tenía que entregar once páginas escritas en papel amarillo. Todo el mundo trabajaba; naturalmente, no se hacían películas de todos los guiones, pero se producían unas cincuenta películas al año. Ahora, haces una película con un estudio y, aunque sea muy barata -pongamos treinta millones de dólares-, te vigilan, dan su opinión sin que nadie se la haya pedido, tienen miedo, te hacen sentir que si la película no tiene éxito, habrá que vender el estudio y despedirán a los vigilantes y las secretarias se morirán de hambre. No te dejan en paz. En aquellos tiempos, se decidía qué película se quería hacer y qué actores la iban a interpretar; luego uno se iba y escribía el guión. Lo primero que veían los ejecutivos del estudio era la proyección, todavía sin entender del todo para qué servían aquellos agujeritos a los lados del celuloide.  No obstante, a veces daban órdenes, para demostrar quién mandaba en el maldito estudio. Sugerían títulos para las películas. Una vez presencié una proyección que organizó el tipo que dirigía MGM. Allí estaba el jefe del estudio, con su mujer y tres chiquillos de doce, catorce y quince años que se hurgaban la nariz y decían: "¡Oh, ese actor lo hace fatal!. Había que aguantar ese tipo de cosas; pero, en cualquier caso, no había la tensión que existe ahora. Creo que si Parque jurásico (1.993) hubiera sido un fracaso, todo Estados Unidos estaría temblando: sería una catástrofe de primera magnitud."

Fantástica definición del maestro ante el cambio experimentado en la política de los estudios al paso del tiempo, ¿Donde queda mejor el actor, en pleno siglo XXI, aportando solo un diez por ciento de su intelecto y dejando que el 90 lo realicen las nuevas tecnologías?..¿O aquellos hombres que daban brillo al producto con sudor en la frente, levantando solo una vez la cabeza para coger aire y seguir frotando y frotando?. Wilder fué un ser privilegiado, vivió las dos etapas y no hay mas que ver su filmografía para darse cuenta donde estaba la notable diferencia.

"Recuerdo perfectamente el día en el que decidí ser director. Fue cuando vi una película cuyo guión yo había escrito para la UFA, en Alemania. En la película salía un club nocturno que tenía un gran cartel en el exterior: "Es obligatorio llevar zapatos y corbata". Había dos porteros, que miraban a las personas que entraban para ver si llevaban zapatos y corbata. En uno de los gags que escribí, un hombre llevaba una barba larga; el portero lo para y mira debajo de la barba para asegurarse de que lleva corbata. Cuando fuí a ver la película, me encontré con que el director le había puesto a ese actor una perilla; ya no había una barba que levantar para mirar debajo. El director conservó el chiste porque creyó que seguiría siendo divertido; pero ya no tenía gracia. Así que dije: "hasta aquí hemos llegado".
    Uno debe recordar, como guionista, que nadie va a leer lo que escribe. Por eso me hice director, porque nadie leía mis guiones."

La ironía de Wilder es una de sus mayores facetas y un arma que emplea hasta la saciedad, pero si a esa ironía le unimos una inteligencia transparente, tendremos con esta explicación que da Wilder sobre la anécdota del film alemán, el ingenio subterráneo a flor de piel y las dobles formas que en sus comienzos empleaba par poder ser él mismo. No todos los guionistas pueden ser directores, ni éstos últimos tienen el don de dar forma en una hoja, a cualquier historia. Wilder era y será uno de los mejores guionistas que hubo siempre, solo luchaba para que esos puntos y comas garabateados en los cientos de folios, tuviesen el sitio indicado en la pantalla, nada mas.

No creo que no haya actor que no admire el talento de Wilder, ni director que no haya emulado aunque solo haya sido un minuto, cualquier de sus manías, de sus corrosivas secuencias, o intentar dirigir a sus actores como lo hacía él. Alguien dijo en una ocasión en una fiesta de los oscars, que su premio se lo dedicada a SAN BILLY WILDER. Fué una canonización en directo y presenciada por millones de personas en todo el mundo. A veces un gesto gana mas batallas que la propia belleza de las palabras.

A la mayoría de los cinéfilos, de los buscadores de cine, o de los amantes del séptimo arte, nos gusta mas encontrarnos con la persona que hay detrás de un rostro admirado, que la posible biografía que nos puedan contar. En eso me estoy basando en estos momentos para escribir sobre Billy, en el hombre que tras esas gafas contemplaba a las mujeres mas emblemáticas del cine, a los cómicos mas sobresalientes y dueño y señor de las anécdotas. Billy Wilder era una autentica fabrica de sorpresas, hay cientos, miles de ellas, pero lo que mas me sorprende de este pequeño gran hombre es su sonrisa, su socarrona sonrisa, tras la cual pudo crear un film tan completo, espléndido y totalmente amenazador como es EL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES, simplemente con mencionar esta hermosísima obra de arte, la palabra  salta, diseminándose por el espacio de la nada, cuando cada plano es todo un mensaje hiriente, macabro y vivo del mundo del cine.

"Teníamos que ser muy ingeniosos para burlar a la censura y esto nos obligaba a escribir con más sutileza. No estaba permitido que un personaje dijera ni siquiera una insignificante palabrota como cabrón o hijo de perra. Una vez, a Charlie Brackett y a mí se nos ocurrió este sustitutivo: "Si tuvieras madre, ella ladraría". No se podía ver en una película a un hombre follando con una mujer con la que no estaba casado. Ni siquiera se podía ver a una pareja en una cama al mismo tiempo. Por lo que se refería a la oficina Hays (la que se encargaba de aplicar el Código de Censura sobre las películas) todos los dormitorios del mundo tenían camas separadas. Así que el problema era cómo mostrar a ese hombre y a esa mujer haciendo el amor. Alguien lo resolvió con una parte en la que la criada hace la cama del hombre a la mañana siguiente y sobre la almohada encuentra una horquilla. Lubitsch era el genio de lo que yo llamo el truco de la horquilla en la almohada. Quiere mostrarte, digamos, a un hombre y una mujer que tienen una relación apasionada. Primero, una escena en la que se besan ardientemente la noche anterior. Después... fundido en negro, y a la mañana siguiente... los vemos desayunando. Ah, pero cómo sorben el café y cómo devoran las tostadas. No cabe duda de que han satisfecho otros apetitos. En aquel tiempo, la mantequilla se untaba en la tostada y no en el culo; pero había más erotismo en esa escena del desayuno que en todo El último tango en París (1.972)   Lubitsch hacía caso omiso de si la censura era estricta o flexible. No recuerdo haber visto nunca un desnudo en una película suya, ni gente echando un polvo.  Hoy en día vas a ver una película y ya hay un coito mientras aparece el título... ¡en el título de la película!. A Lubitsch nunca se le hubiera ocurrido hacer algo así. Su mente no funcionaba de esa manera. Te enseñaba lo justo para excitarte...   Las películas de Lubitsch no eran censurables y, sin embargo, eran mucho más eróticas que las que se hacen ahora. A veces desearía que existiera la censura, porque se nos ha esfumado la diversión, el juego sagaz que manteníamos con ella ".

Sobre la censura se podrían escribir ríos de tintos, verdaderos cauces de folios y folios y ninguno nos llevaría a ninguna lado, porque son papeles mojados que el rió se lleva par no volver, pero Wilder lo narra como algo negro, como algo pecaminoso que nos destruyó durante mucho tiempo y que aunque el diga que le gustaría que volviera, en su subconsciente es una palabra dicha con humor, digamos que es un poco la acidez del viejo guión. Por un lado me gustaría ver al maestro con mi compatriota Almodóvar en el set. El enfoque que ambos directores de mujeres sería los mas atrevidos de cuantos han pasado por el cine, y nada de lo que escriban, hablan o presenten podría ser censurable, porque la libertad hablar por sus bocas.

!!Malas jugadas del tiempo!!.

" Llegó la entrega de los Oscars de 1.959, que vi por televisión con unos amigos en casa del director Charles Vidor. Aunque Con faldas y a lo loco había sido nominada, sabía que no teníamos ninguna oportunidad. Ben Hur no tenía competencia. Hasta Charlton Heston recibió un Oscar por su encanto de cascanueces. ¡Y eso a pesar de que J. Lemmon también estaba nominado!. Quizás Lemmon habría ganado si hubiese sido nominado como mejor actriz principal. Cada vez que Ben Hur era premiada de nuevo, me tomaba un martini doble. Así una y otra vez. Cuando finalmente fue elegida mejor película, caí en redondo y tuvieron que sacarme en brazos. Como a un romano del Coliseo.

¿Envidia?........ Nobody is perfect ".

Está claro cual es la opinión de Wilder al respecto de ciertos actores galardonados aquel año, y las injusticias que el mundo de Hollywood ha hecho al respecto. Pensar que Lemmon no se llevó el oscar, por una interpretación de autentica antología fílmica y que Moisés con sus tablas y sus metralletas sí, es algo que causa hilaridad, sin menospreciar el trabajo de Heston, pero por el amor de Dios....¿Hay alguién todavía que pueda ver justo esto?. Fué un gran año el 1959, un gran año a nivel de grandes superproducciones, pero si analizamos el cine, a pesar de ser espectáculo, el cine también tiene unos epílogos de sobrada categoría, y son el comienzo de que podamos sentirnos que el libro que tenemos en las manos, nos va a adentrar en algo que no tiene nada que ver ni con ese tebeo llamada Biblia, ni con esos actores cara de palo, los capítulos que siguen son el propio cine, o simplemente ese CINEPARAISO. No se lamente de su borrachera Sr Wilder, no hay nada como dejarse llevar por los brazos de las doncellas que traen uvas robadas.

"Hay algo sorprendente: cuando reflexiono sobre todas mis películas, me llama la atención que, en las épocas en que estuve deprimido hice comedias. Y cuando me sentía feliz, rodé temas más bien trágicos. Quizás intente inconscientemente compensar cada uno de mis estados de ánimo."

Siempre es así Billy, siempre nuestro estado emocional nos juega pasadas y no podemos volvernos contra ellas, porque también en esos momentos somos nosotros y ellos son parte de nuestra labor, sea tragedia o drama.... Pero es bueno sentir ambos y cobijarlos, porque forma parte de nuestra historia cinematográfica y los dos amigo mío, son maravillosamente corrosivos.

"El rostro, su rostro, ¿qué tenía el rostro de la Garbo?. Podías leer en él todos los secretos del alma de una mujer. Podías leer a Eva, a Cleopatra, a Mata-Hari. Ella se convertía en todas las mujeres en la pantalla, no en el plató. El milagro ocurría en el celuloide, cuando la imagen en tres dimensiones se reduce a una imagen en dos dimensiones, y surgía una profundidad, un misterio, que parece que va a revelarse de pronto. ¿Quién sabe por qué?. Marilyn Monroe poseía el mismo don, ese extraño impacto carnal. Es decir, su carne traspasaba la pantalla como si fuera real y uno pudiera tocarla; una imagen que trasciende la fotografía."

Absolutamente cierto y me gusta que un hombre de la categoría de Wilder explique de esta forma la magia de dos mujeres, como lo hace él. Podían parecer terrenales, del pueblo, hasta vulgares, pero al cruzar la pantalla se producía el milagro y el milagro ahí está... No creo que vuelva a repetirse un fenómeno visual semejante....porque nada nos hace presagiar que existan realidades iguales. Eran únicas y el cine supo dar la respuesta

!! Huelgan mis palabras !!

Billy Wilder es un director de finales, de tremendos finales, donde pone todo el ingenio, la creatividad y el saber hacer del mejor catador de vinos. No es fácil olvidar la bajada por aquellas escaleras de Gloria Swanson en EL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES, o Joe E. Bronw y Lemmon en CON FALDAS Y A LO LOCO y todavía impresiona al ver el final de TESTIGO DE CARGO por el glamour de su reparto, pero todavía hoy, en días de un cine que no lo es, detro de un siglo que se llama XXI, cuando tenemos ante nuestros ojos todo un clásico por excelencia, con un final que causa época, en donde el ingenio, el control de todo un oficio los sirve Wilder en la mejor bandeja de plata que exista. Efectivamente, Wilder es un gran director, un narrador al cien por cien, pero ante todo es el mejor de todos los directores de cine que yo conozco con mayor numero de finales-impacto.

De todas sus películas, hay una que realmente es Wilder al cien por cien, me refiero concretamente a EL APARTAMENTO. Toda la sagacidad, la critica brutal y despiadada, el amor, la tragedia y el mismo honor, se dan cita en esta cinta en blanco y negro que es un alegato contra el totalitarismo y las relaciones laborales. Creo que la pluma de Wilder vuela sobre papel de sangre en una comedia de fino corte, interpretada por un Lemmon irrepetible y una Shirley capaz de romper con cualquier canon establecido. No puede repetirse algo semejante, las palabras faltas al hablar de este film, creo que recomendarla, visionarla ahora en pleno año 2006 es lo mejor que puedo hacer...!Ah!, eso sí, entre descanso y descanso de Norma Desmond y viajando en un vagón de tren compuesto por una trepitante compañía de variedades en plena ley seca....

!Que ustedes tengan buen viaje!.

PREMIOS RECIBIDOS

En 1.940 fue nominado al Oscar junto a Charles Brackett y Walter Reisch en la categoría de Mejor Guión por Ninotchka.

En 1.942 fue nominado al Oscar junto a Thomas Monroe en la categoría de Mejor Argumento Original por Bola de Fuego, y también fue nominado junto a Charles Brackett en la categoría de Mejor Guión por Si no Amaneciera.

En 1.945 fue nominado al Oscar como Mejor Director por Perdición y también junto a Raymond Chandler en la categoría de Mejor Guión por Perdición

En 1.946 ganó el Oscar en dos categorías: al Mejor Director por Días sin huella y al Mejor Guión junto a Charles Brackett por Días sin huella

En 1.949 fue nominado al Oscar junto a Charles Brackett y Richard L. Green en la categoría de Mejor Guión por Berlín Occidente.

En 1.951 obtuvo el Oscar junto a Charles Brackett y D. M. Marshall Jr. en la categoría de Mejor Argumento y Guión por El crepúsculo de los dioses y fue nominado como Mejor Director por El crepúsculo de los dioses

En 1.951 ganó el galardón en la categoría de Mejor Película Americana por El crepúsculo de los dioses.

En 1.952 fue nominado al Oscar en la categoría de Mejor Argumento y Guión junto a Lesser Samuels y Walter Newman por El gran carnaval

En 1.954 estuvo nominado al Oscar como Mejor Director por Traidor en el infierno.

En 1.955 fue nominado al Oscar en dos categorías: como Mejor Director por Sabrina y como Mejor Guión junto a Samuel A. Taylor y Ernest Lehman por Sabrina.

En 1.958 fue nominado al Oscar como Mejor Director por Testigo de cargo.

En 1.958 fue nominado en la categoría de Mejor Película por Testigo de cargo compartido con Harry Kurnitz.

En 1.960 estuvo nominado al Oscar como Mejor Director por Con faldas y a lo loco y en la categoría de Mejor Guión Adaptado junto a I. A. L. Diamond por Con faldas y a lo loco

En 1.960 estuvo nominado al BAFTA Film Award como Mejor Película por Con faldas y a lo loco.

En 1.961 fue premiado con el BAFTA Film Award en la categoría de Mejor Película por El apartamento

En 1.961 obtuvo el Premio DGA en la categoría de Outstanding Directorial Achievement in Motion Pictures por El apartamento compartido con Hal W. Polaire (director asistente).

En 1.961 obtuvo tres Oscars: como Mejor Director por El apartamento, como Mejor Película por El apartamento y como Mejor Guión Original junto a I. A. L. Diamond por El apartamento

En 1.967 fue nominado al Oscar en la categoría de Mejor Guión Original junto a I. A. L. Diamond por En bandeja de plata

En 1.973 fue galardonado con el Premio Honorary por su continua contribución al cine alemán.

En 1.980 comparte con Charles Brackett el Laurel Award for Screen Writing Achievement.

En 1.988 fue distinguido con el Premio Irving Thalberg Memorial.

En 1.992 obtuvo el Premio Life Achievement.

En 1.993 fue galardonado con el Oso de Oro.

En 1.994 fue homenajeado con el Premio Career Achievement.

En 1.996 fue homenajeado con el Academy Fellowship.

En 1.997 ganó el Premio Lifetime Achievement.

 

¿ HAY QUIEN DÉ MAS ?